El Nahual de Paramillo
de Benjamin Valdivia
El proceso de creación de esta obra fue un poco extraño, estuvimos juntos tanto tiempo... como debe ser quizás.
Fue la primera obra por la que dimos de verdad hasta las entrañas.
En cada ensayo se levantaron viejos espíritus, terminábamos bailando en la oscuridad al ritmo de tambores.
Experimentamos las posibilidades del cuerpo haciendo de un narrador una amorfa Trinidad, proyectamos los sueños en sombras, caímos todos en un interminable embrujo.
Todo olía a tierra húmeda, a copal, a manta, a cera, a puro movimiento; los personajes estuvieron envueltos en danzas que parecían ciclos de vida enteros.
Junio 2009
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